Mediación Escolar: Formando una Comunidad para la Paz

A ninguno de nosotros nos resulta extraño o poco habitual escuchar acerca de conflictos, estos pueden surgir en cualquier ámbito: en la familia, en el trabajo, en el vecindario, en la calle. El conflicto es parte de la condición humana. Erróneamente vemos al conflicto como una gran dificultad o una gran barrera, cuando en realidad, sucede todo lo contrario, puede convertirse en una gran oportunidad de crecimiento.

Para aprender a resolver los conflictos, sin necesidad de que intervenga la violencia, es decir gestionarlos de manera pacífica, es necesario conocerlos, familiarizarnos con ellos, perderles el miedo y convertirlos en una fuerza de crecimiento. No existen soluciones mágicas o milagrosas, tampoco es bueno tomar una actitud de “no pasa nada” o “se resolverá solo” pues esto solo nos lleva a que el conflicto escale y generalmente, tome más fuerza.

La comunidad escolar no está exenta de conflictos. Lo niños deben convertirse en gestores desde una edad temprana. Los adultos no son los únicos capacitados para dar respuesta y solución a los problemas que surgen en el ámbito escolar. Un mecanismo que actúa como medio alternativo en la búsqueda de soluciones es la Mediación Escolar.

El proyecto de Mediación Escolar encamina sus esfuerzos a la formación, como mediadores, de jóvenes alumnos de secundaria a través de la comunicación eficaz, la escucha activa, el conocimiento de sí mismo, manejo adecuado de las emociones, capacidad de empatía, de toma de decisiones y de resolución de conflictos.

Los jóvenes son elegidos por sus propios compañeros al descubrir en ellos habilidades de liderazgo, asertividad y confidencialidad entre otras. Pero la característica más importante con la que debe contar un mediador, es que no tiene la capacidad para determinar la solución al conflicto, esa la deciden las partes. El mediador es un facilitador de la comunicación entre ellos, pero no establece el resultado final. Los jóvenes median entre pares, actúan como mediadores con los compañeros, que han elegido el proceso de manera voluntaria, respetando la secrecía y la confidencialidad.

La mediación escolar ayuda a la Comunidad Educativa a la resolución de los conflictos desde la participación y la colaboración, reduce las tensiones al crear un clima escolar pacífico y de confianza mutua. Y esta formación de una cultura de paz, se permea a todos los ámbitos de la vida (sociales, escuela, amistades, trabajo), hace jóvenes más empáticos, solidarios y tolerantes, que viven con valores como igualdad ante la diversidad, la amistad, el respeto, la cooperación, la solidaridad, la paz, la honradez y la creatividad.

La mediación escolar no solo resuelve conflictos, forma agentes de cambio para lograr una cultura de paz dentro de la comunidad escolar, y a su vez forja a los futuros líderes que el día de mañana procurarán el bien común, contribuyendo a que tengamos una sociedad mejor.